Kevin Warsh, propuesto por la administración Trump como sucesor de Jerome Powell al frente de la Reserva Federal, avanzó en su proceso de confirmación luego de que el Comité Bancario del Senado aprobara su nominación. El voto definitivo en el pleno del Senado está previsto para los próximos días, con la asunción formal agendada para el 15 de mayo. Powell, cuyo mandato como presidente concluye este mes, aclaró que permanecerá en el Board of Governors por tiempo indefinido, conservando su asiento y voto dentro del FOMC.
El mercado de renta fija comenzó a descontar el cambio de conducción. La tasa del Treasury a 10 años cerró el viernes en 4,39%, mientras que el tramo a 2 años se ubicó en 3,88%. En la rueda del lunes, ambos rendimientos extendieron su avance: el bono a 10 años sumó 6 puntos básicos hasta 4,43%, y el de 2 años subió 7 pbs hasta 3,94%, con el diferencial entre ambos tramos manteniéndose en 49 puntos básicos.
La diferencia clave que los inversores están incorporando en precios es el enfoque de Warsh respecto al balance de la Fed, al que ha calificado públicamente como poco útil para el cumplimiento del mandato dual. Esto abre la puerta a un proceso de Quantitative Tightening (QT) más agresivo, con potencial presión sobre la duration de los portfolios de renta fija. Los futuros de tasas asignan apenas un 5% de probabilidad a un recorte en junio y proyectan estabilidad en el rango 3,50-3,75% para el resto del año, con escenarios bilaterales que incorporan incluso una probabilidad menor de suba.

