El mercado laboral argentino mostró un leve deterioro durante el primer trimestre de 2026, con una tasa de desempleo que alcanzó 7,8%, equivalente a aproximadamente 1,15 millones de personas sin ocupación formal. Esta cifra representa un incremento de 0,3 puntos porcentuales respecto al trimestre previo (Q4 2025), indicando que la recuperación de la actividad económica continúa enfrentando limitaciones para traducirse en generación de empleo de calidad. Si bien la desocupación se mantuvo prácticamente estable en comparación interanual, el dato refleja presiones latentes en un contexto donde sectores intensivos en mano de obra, como industria y comercio, permanecen con un desempeño relativamente débil.
Más preocupante aún fue la evolución de la calidad del empleo generado. La tasa de informalidad alcanzó 44,2%, involucrando a cerca de 5,9 millones de trabajadores y registrando una suba interanual de 2,2 puntos porcentuales. Este incremento sugiere que, aunque la actividad económica mantiene una trayectoria de recuperación, una parte significativa de la generación de puestos de trabajo continúa concentrándose en ocupaciones de menor calidad, productividad y protección legal. En paralelo, la subocupación también mostró un incremento, reflejando una segmentación del mercado laboral donde trabajadores con capacidades subutilizan su potencial productivo.
Los datos evidencian una asimetría relevante en el proceso de recuperación económica: mientras que los indicadores de actividad muestran dinamismo, la composición del empleo generado mantiene características que limitan el poder adquisitivo agregado de los trabajadores. La alta incidencia de informalidad reduce la tributación sobre salarios y limita el acceso a cobertura de beneficios sociales para millones de argentinos, factores que pueden condicionar la sostenibilidad de mejoras futuras en el consumo privado. La trayectoria del mercado laboral en los próximos trimestres resultará crítica para evaluar si la reactivación económica eventualmente genera empleo de mayor calidad institucional.

