Los rendimientos de la deuda estadounidense cerraron con caídas relevantes en la sesión del miércoles, con la tasa del Treasury a 10 años disminuyendo 9 puntos básicos hasta 4,40% y la de 2 años retrocediendo 5 puntos básicos hasta 4,14%. Esta reducción en rendimientos mantuvo la diferencia entre ambos plazos en torno a 26 puntos básicos, reflejando una estructura de curva que permanece invertida parcialmente en los segmentos cortos.
El movimiento de tasas de interés se alineó con las dinámicas más amplias de mercados de renta fija global, donde elementos como la reducción de primas geopolíticas y expectativas revisadas sobre trayectorias de política monetaria generaron presión a la baja sobre los rendimientos. La curva de Treasuries ha mostrado una corrección en la pendiente durante sesiones recientes, un patrón que típicamente refleja expectativas de desaceleración económica o cambios en el posicionamiento de política monetaria de largo plazo.
El contexto para estos movimientos incluye el calendario de datos económicos de esta semana, que contempla publicaciones de Core PCE Price Index, revisión del PIB del primer trimestre, Durable Goods Orders y datos de empleo semanal. Estos indicadores serán relevantes para evaluar la solidez de la economía estadounidense y validar o revisar expectativas de política monetaria. Las decisiones de inversores sobre exposiciones de renta fija dependerán de cómo estos datos confirmen o desafíen el narrativa de crecimiento económico moderado con inflación controlada que ha sostenido las primas de riesgo en mercados de renta fija.

