En el mercado de renta fija estadounidense, los Treasuries registraron una rueda positiva, con descensos generalizados en los rendimientos a lo largo de la curva. La tasa del bono a 2 años cayó 2 puntos básicos hasta 4,33%, la de 10 años bajó 3 puntos básicos hasta 4,65% y la de 30 años retrocedió 2 puntos básicos hasta 5,14%.
El mercado continúa descontando que la Reserva Federal mantendrá las tasas de interés sin cambios en la reunión de esta semana, y sigue considerando a septiembre como la fecha más probable para un eventual primer recorte de tasas dentro del ciclo actual de política monetaria.
El movimiento en los rendimientos de los bonos del Tesoro se dio en un contexto de mayor cautela previo al inicio formal de la reunión de dos días del FOMC, que comienza hoy bajo la conducción de Kevin Warsh. La evolución de las tasas de corto y largo plazo seguirá siendo un indicador clave para anticipar el rumbo de la política monetaria estadounidense en los próximos meses.
La combinación de menores rendimientos en la curva estadounidense junto con la caída en el precio del petróleo durante la jornada contribuyó a moderar, al menos de manera transitoria, algunas de las presiones inflacionarias que venían monitoreando los operadores en las últimas semanas.

