El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella registró en julio una caída mensual de 6,5%, ubicándose en 1,94 puntos sobre una escala de 5. Con este resultado, el indicador retomó la tendencia descendente que viene observándose durante 2026 y acumula una contracción de 21,5% desde fines del año pasado, además de una baja interanual de 21,0%.
El deterioro fue generalizado entre los componentes del índice. El atributo Eficiencia mostró la mayor caída mensual, con un retroceso de 15,4%, seguido por Capacidad (-7,3%) y Preocupación por el interés general (-6,9%). La Evaluación general del gobierno, por su parte, descendió 2,5%, mientras que Honestidad fue el único componente que se mantuvo prácticamente estable, con una baja marginal de apenas 0,4%.
La baja del ICG estuvo en línea con el comportamiento del Índice de Confianza del Consumidor (ICC), que había disminuido 4,8% en el mismo período y que históricamente suele anticipar la evolución de la confianza en el Gobierno. Si bien la confianza promedio durante la gestión de Javier Milei descendió a 2,37 puntos, su nivel más bajo desde el inicio del mandato, el registro actual continúa ubicándose por encima de los valores observados por Cristina Kirchner y Alberto Fernández durante el mismo tramo de sus respectivos gobiernos.
La evolución del índice muestra que, si bien persiste una valoración relativamente favorable en comparación histórica, comienza a observarse un desgaste en los atributos vinculados a la gestión, la capacidad de administración y la percepción de resultados concretos por parte de la población encuestada.

