La Universidad Torcuato Di Tella publicó el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) correspondiente a junio de 2026, registrando un resultado de 2,07 puntos que representa un incremento de 3,9% en comparación con el dato de mayo. El dato constituye el primer aumento del indicador en lo que va del año, rompiendo una serie de retrocesos mensuales que caracterizó el período enero-mayo. El índice, que mide percepciones agregadas sobre la gestión gubernamental, operó históricamente en rangos superiores previo a 2024, sugiriendo que aún existe margen para recuperación adicional.
El repunte en el ICG en junio podría asociarse a una combinación de factores: mejoras observadas en indicadores macroeconómicos durante el trimestre (recuperación de actividad, desaceleración de inflación), avances en la normalización de acceso a financiamiento internacional, y la comunicación de medidas de políticas públicas (como la flexibilización del régimen de importaciones) que generaron expectativas positivas en ciertos segmentos del empresariado. La lectura de confianza mejora en un contexto donde el proceso de estabilización económica comienza a mostrar frutos más tangibles en variables como acumulación de reservas, reducción de brecha cambiaria y recuperación del crédito al sector privado.
La reversión de la tendencia descendente del ICG añade un elemento de dinamismo a la narrativa de recuperación económica en curso. Aunque el nivel absoluto del indicador permanece significativamente por debajo de promedios históricos, el cambio de dirección en junio sugiere que la percepción sobre la administración comenzó a estabilizarse luego de meses de deterioro. Los próximos relevamientos serán críticos para evaluar si este rebote responde a un cambio estructural de sentimiento o constituye una fluctuación temporal. Factores como la evolución del mercado laboral, la trayectoria de precios y la capacidad de mantener estabilidad cambiaria continuarán siendo determinantes para el nivel de confianza ciudadana.

