La recaudación tributaria de abril registró una nueva caída en términos reales, aunque con una desaceleración respecto a los meses previos, según anticipan los datos de coparticipación enviados a las provincias. Los fondos automáticos retrocedieron un 3,3% interanual real, acumulando cuatro meses consecutivos de bajas, aunque con menor intensidad que en enero y febrero. Las transferencias totales a provincias alcanzaron los $5,58 billones en el período.
El comportamiento estuvo explicado principalmente por la evolución del IVA y de Ganancias, los tributos que representan cerca del 90% de la coparticipación, que habrían caído un 3,3% y un 2,5% real interanual respectivamente, con una contracción conjunta cercana al 2,9% real. La menor caída del IVA estuvo influida por una base de comparación más homogénea, tras la normalización de los certificados de exclusión para importadores, aunque persiste una debilidad vinculada al consumo interno. Los Impuestos Internos mostraron una contracción cercana al 20%.
Dentro de los regímenes especiales, la mejora en combustibles y monotributo no logró compensar las bajas en Bienes Personales y otros conceptos asociados. El escenario refleja un nivel de actividad moderado y una recuperación aún insuficiente de la base tributaria. La evolución de la recaudación continuará siendo un indicador central para el seguimiento del resultado fiscal y el cumplimiento de las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional en el marco del programa vigente.

