El presidente Javier Milei anunció en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires una nueva reducción de derechos de exportación para distintos sectores productivos. Para el trigo y la cebada, las retenciones bajarán del 7,5% al 5,5% a partir de junio, representando una mejora directa en los incentivos para la próxima campaña agrícola. En el caso de la soja, se planteó un esquema de reducción gradual de entre 0,25 y 0,50 puntos porcentuales por mes entre 2027 y 2028, condicionado tanto a una eventual reelección presidencial como al espacio fiscal disponible en ese período.
El mandatario también confirmó que sectores industriales como automotriz, petroquímica y maquinaria avanzarán hacia un esquema de retenciones cero mediante un cronograma de disminución impositiva progresiva. La medida apunta a consolidar previsibilidad tributaria de largo plazo para sectores estratégicos vinculados al ingreso de divisas, en particular en un contexto de recuperación del agro tras las sequías de campañas anteriores y de expansión productiva en el sector energético.
La reducción inmediata sobre trigo y cebada se inscribe en un contexto de buenos niveles productivos y de cosecha récord proyectada para la campaña actual. Sin embargo, el esquema para soja incluye condicionamientos relacionados con el resultado electoral de 2027 y la sustentabilidad del equilibrio fiscal, lo que introduce incertidumbre sobre el alcance temporal de la política. La balanza comercial argentina depende estructuralmente del ingreso de divisas proveniente del complejo sojero, por lo que el diseño de los incentivos tributarios tiene impacto directo sobre las reservas internacionales del Banco Central.

