Los datos preliminares de actividad económica de mayo en Estados Unidos presentaron una imagen mixta. El PMI manufacturero sorprendió positivamente al trepar hasta 55,3 puntos, su valor más alto en más de cuatro años, señalando una aceleración del sector industrial. En contraste, el PMI de servicios cayó levemente a 50,9, manteniéndose apenas en zona de expansión, mientras que el índice compuesto se ubicó en 51,7, sin variaciones frente al mes anterior. La divergencia entre ambos sectores refleja una dinámica heterogénea en la economía estadounidense.
En el frente geopolítico, Irán reconoció que la más reciente propuesta de EE.UU. contribuyó a acercar posiciones entre ambas partes en las negociaciones. Esta señal impulsó las expectativas de una posible salida diplomática al conflicto y de una eventual reapertura del Estrecho de Ormuz. En consecuencia, los precios del petróleo retrocedieron: el WTI cayó 0,7% hasta 97,6 dólares por barril y el Brent disminuyó 0,5% hasta 104,5 dólares. Sin embargo, Irán mantiene firme su postura respecto al programa nuclear, lo que indica que persisten diferencias sustanciales por resolver.
Los rendimientos de los Treasuries finalizaron en baja. La tasa a 10 años descendió 2 puntos básicos hasta 4,56% y la de 2 años también bajó 2 puntos básicos hasta 4,07%, dejando el spread entre ambos tramos en 49,3 puntos básicos. La compresión de rendimientos en un contexto de datos de actividad positivos en manufactura sugiere que los mercados de renta fija siguen cotizando el riesgo de desaceleración global ante la debilidad europea y la posible distensión en Medio Oriente como factores que podrían moderar la postura de la Reserva Federal.

