La cuenta corriente de la balanza de pagos argentina registró en el primer trimestre de 2026 un déficit de USD 1.651 millones, resultado que representa una significativa reducción comparado con el mismo período del año anterior. El resultado fue explicado por saldos negativos en dos subcuentas clave: la balanza de servicios acumuló un déficit de USD 4.028 millones y el ingreso primario registró un déficit de USD 4.676 millones, mientras estos fueron parcialmente compensados por el superávit del balance comercial de bienes de USD 6.339 millones y del ingreso secundario de USD 714 millones.
El movimiento de la cuenta corriente en términos interanuales registra una mejora sustancial del frente externo comparado con el déficit de USD 5.158 millones del mismo período de 2025, evidenciando avances en la corrección del desequilibrio externo que había caracterizado períodos anteriores. Esta mejora se explica principalmente por el mayor dinamismo de las exportaciones de bienes, la contracción de las importaciones y una reducción en la salida neta por servicios. Sin embargo, el ingreso primario amplió su déficit durante el período, limitando parcialmente la mejora global del balance externo.
En conjunto, los datos de balanza de pagos evidencian una corrección gradual del frente externo sostenida por el mayor aporte del comercio de bienes, el factor más dinámico del desempeño comercial. Este patrón refleja las dinámicas de comercio internacional donde Argentina mantiene fortaleza en la exportación de commodities agrícolas y productos primarios, mientras que las importaciones se han contraído en línea con la debilidad de la actividad económica doméstica. El resultado neto evidencia que, si bien persiste un desequilibrio externo, la magnitud se ha reducido significativamente, un factor relevante para la sostenibilidad macroeconómica a mediano plazo.

