La utilización de la capacidad instalada de la industria alcanzó en marzo el 59,8%, mostrando una mejora significativa respecto al 54,4% registrado en igual mes de 2025 y consolidando una recuperación parcial de la actividad manufacturera. Los sectores con mayor nivel de utilización fueron refinación del petróleo (86%), industrias metálicas básicas (73,3%), papel y cartón (70%) y sustancias y productos químicos (69,5%), todos favorecidos por una recomposición productiva frente a una base comparativa deprimida. En particular, el polo petroquímico de Bahía Blanca mostró una fuerte recuperación tras las inundaciones del año pasado, impulsando la elaboración de materias primas plásticas y químicos básicos.
Sin embargo, la mejora continúa siendo heterogénea y todavía convive con niveles elevados de capacidad ociosa en buena parte del entramado industrial. Sectores vinculados al consumo durable y la inversión permanecen rezagados: la metalmecánica operó al 40%, textiles al 40,2%, caucho y plástico al 41,3% y automotriz al 49,6%. La caída en maquinaria agrícola y electrodomésticos refleja que la recuperación aún no logra consolidarse sobre segmentos más sensibles al crédito y a la demanda doméstica.
También se destacó el crecimiento en alimentos y bebidas, con utilización de capacidad del 61,6%, apoyada por una mayor molienda de oleaginosas y recuperación en bebidas. Aun así, la suba general de utilización respecto de 2025 muestra una mejora gradual del nivel de actividad industrial, con mayor dinamismo en energía, petroquímica y sectores exportadores, aunque todavía lejos de niveles consistentes con una recuperación plena del ciclo manufacturero.

