La Agencia Internacional de Energía (IEA) advirtió que el mercado petrolero seguirá bajo presión debido a las restricciones al tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz y a las pérdidas de oferta en la región de Medio Oriente. En forma paralela, medios internacionales informaron que un buque tanque chino logró atravesar el estrecho transportando cerca de 2 millones de barriles de petróleo iraquí, luego de permanecer varado en el Golfo durante más de dos meses. El episodio pone en evidencia las crecientes tensiones geopolíticas que afectan el tránsito de crudo por una de las rutas marítimas más críticas del mundo.
El Estrecho de Ormuz es el paso por donde transita aproximadamente el 20% del suministro global de petróleo, lo que convierte cualquier restricción a su navegación en un factor de alta sensibilidad para los precios internacionales del crudo. En este contexto, el WTI retrocedió (-0,9%) hasta US$101,3/bbl en la jornada, mientras que el Brent cedió (-1,8%) hasta US$105,9/bbl. Sin embargo, ambos crudos mantienen fuertes ganancias semanales del (+7,0%) y (+6,6%) respectivamente, reflejando la tensión estructural que persiste en el mercado de commodities energéticos.
Las disrupciones en la cadena de suministro de petróleo en Medio Oriente representan un riesgo de segundo orden para la inflación global, dado que los precios de la energía tienen impacto directo sobre los costos de producción y transporte. Para economías importadoras de crudo, como la mayoría de los países de Europa y Asia, la persistencia de precios elevados agrega presión sobre los índices de inflación al consumidor y complica la gestión de los bancos centrales. La geopolítica del Golfo Pérsico vuelve a posicionarse como una variable determinante en la evolución del mercado energético global durante el segundo trimestre del año.

