La cotización del petróleo WTI superó la barrera de los US$ 102 por barril debido al recrudecimiento de las tensiones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán. Las declaraciones de la Casa Blanca sobre la fragilidad de los acuerdos actuales han elevado la prima de riesgo geopolítico, generando una inmediata reacción alcista en los mercados de commodities energéticos.
Desde el sector productor, Arabia Saudita advirtió sobre el impacto potencial en el suministro global de crudo. La inestabilidad en las rutas comerciales clave representa una amenaza para el flujo de energía, lo que podría derivar en una reducción de la oferta disponible. Este escenario de incertidumbre global ha favorecido la búsqueda de activos de cobertura ante posibles interrupciones físicas de barriles.
El incremento en los precios del crudo añade una capa adicional de complejidad a la dinámica inflacionaria mundial. Un sostenido valor elevado del petróleo presiona los costos de transporte y producción, dificultando la tarea de los bancos centrales para controlar los precios internos sin afectar el crecimiento económico de las principales potencias industriales.

