La compañía Loma Negra anunció la paralización por seis meses del horno principal de su planta L’Amalí. Esta decisión operativa responde a un elevado nivel de inventarios y a una persistente caída en los despachos de cemento, que registraron una contracción del 22% interanual en el último mes, reflejando el enfriamiento de la actividad en el sector de la construcción.
A la debilidad de la demanda se suma el encarecimiento del gas natural para el sector industrial. Los costos de importación de gas han escalado significativamente, lo que impacta de manera directa en la estructura de costos de las empresas con uso intensivo de energía. La empresa ha optado por un mantenimiento extendido hasta noviembre de 2026 para mitigar el impacto del encarecimiento de los insumos básicos.
El ajuste en la actividad industrial de la cementera subraya los desafíos que enfrenta la economía real. La falta de dinamismo en la obra pública y la cautela en la inversión privada han configurado un escenario de recesión económica sectorial que obliga a las grandes corporaciones a recalibrar sus niveles de producción y gestión de stock para preservar la eficiencia operativa.

