SpaceX ($SPCX) cerró con una suba de casi 1%, interrumpiendo tres jornadas consecutivas de pérdidas que habían borrado aproximadamente 400 mil millones de dólares de capitalización bursátil, la segunda mayor destrucción de valor en un único día para cualquier acción de la historia según Bloomberg. La compañía de Elon Musk había debutado en bolsa el 12 de junio con una valuación récord que la llevó a superar brevemente a Amazon y Microsoft, antes de que la combinación de profit-taking y el cambio de expectativas sobre tasas drenara el rally inicial.
El lunes 22 de junio, la acción cayó 16%, acelerada en parte por el anuncio de una primera emisión de bonos corporativos, leída como señal de que la empresa financiaría ambiciones de IA con deuda. El rebote de ayer fue modesto y selectivo, con Cathie Wood a través de su fondo ARK comprando en la baja, un gesto de convicción de largo plazo ante el retroceso. No obstante, SpaceX acumulaba una caída del 24% desde sus máximos post-IPO, un ajuste que los analistas encuadran en la normalización de cualquier acción de alta valuación expuesta a un entorno de tasas en ascenso.
La empresa sigue siendo el IPO más grande del año y una apuesta central en el narrativo de infraestructura de IA, aunque el mercado recalibra cuánto está dispuesto a pagar por ese futuro en el actual contexto de política monetaria restrictiva. La volatilidad extrema post-IPO refleja la naturaleza especulativa del rally inicial y la fragilidad de narrativos de crecimiento ilimitado cuando el costo del capital se eleva. La reposicionamiento de inversores hacia activos más estables sugiere una búsqueda de mayor solidez fundamental en contextos de tasas más altas.

