El índice de salarios registró en abril una suba de 3,7% mensual, acumulando un avance de 12,7% en los primeros cuatro meses del año y una variación interanual de 36,9%. La mejora fue impulsada principalmente por el sector privado no registrado, que mostró un incremento de 4,7% mensual, seguido por el sector privado registrado con 4,0%, mientras que el sector público avanzó 2,3%. Estos datos evidencian una recuperación sostenida del poder adquisitivo de los trabajadores tras los ajustes implementados durante la segunda mitad de 2025.
En términos interanuales, la dinámica es particularmente fuerte en el empleo informal, con un crecimiento de 69,6%, muy por encima de las subas observadas en el sector privado registrado (29,3%) y público (29,6%). Esta disparidad refleja la heterogeneidad del mercado laboral argentino, donde la recuperación salarial ha beneficiado desproporcionadamente a segmentos menos formales. Dentro del sector público, los salarios nacionales avanzaron 1,6% mensual y los provinciales 2,5%, manteniendo una dinámica más moderada que la observada en el privado.
La evolución salarial representa un factor relevante para sostener la recuperación del consumo interno, aunque persisten diferencias significativas entre segmentos formales e informales del mercado laboral. El crecimiento salarial superior a la inflación consolida el proceso de recuperación del poder adquisitivo, un elemento fundamental para mantener la demanda agregada en el contexto de recuperación económica que exhibe la Argentina durante el primer trimestre de 2026. Sin embargo, la volatilidad inflacionaria futura será determinante para evaluar la sostenibilidad de estos avances.

