El Producto Bruto Interno (PIB) argentino registró un crecimiento de 0,7% trimestral desestacionalizado en el primer trimestre de 2026 y una expansión de 2,3% respecto al mismo período del año anterior. Con este desempeño, el nivel de actividad alcanzó un nuevo récord histórico tanto en la serie desestacionalizada como en el indicador tendencia-ciclo, consolidando la recuperación económica iniciada durante el segundo semestre de 2025.
Desde la perspectiva de la demanda agregada, las exportaciones (+9,8% interanual) y el consumo privado (+2,7% interanual) fueron los principales motores de crecimiento. Sin embargo, el consumo público registró una caída de -0,9% interanual. La principal debilidad continuó observándose en la inversión, con la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) retrocediendo -11,6% interanual, afectada por caídas en maquinaria y equipo (-18,1%) y equipo de transporte (-19,6%), acumulando dos trimestres consecutivos de contracción.
Desde el lado de la oferta, los sectores vinculados a recursos naturales lideraron el desempeño económico. Pesca registró un crecimiento de 27,5% interanual, seguida por Agricultura, ganadería, caza y silvicultura con 18,1%, y Explotación de minas y canteras con 12,3%. También mostraron avances Intermediación financiera (7,5%), Hogares privados con servicio doméstico (6,3%) y Hoteles y restaurantes (2,8%). En contraste, la Industria manufacturera cayó 1,7% interanual y la Administración pública retrocedió 1,4%, consolidando la divergencia entre sectores exportadores y aquellos más vinculados al mercado interno.

