Los precios del petróleo experimentaron una corrección significativa en la sesión del miércoles, con el WTI cayendo 4,3% hasta los USD 70,1 por barril y el Brent registrando una caída de 5,0% hasta los USD 73,2 por barril. Este movimiento fue impulsado por la reducción del componente geopolítico en la prima de riesgo que había sido acumulada en mercados anteriores por tensiones entre Estados Unidos e Irán, dinámicas que generaban una sobretasa en los precios de los hidrocarburos.
El catalizador específico para la corrección fue el avance reportado en las negociaciones bilaterales entre EE.UU. e Irán, incluyendo una exención de sanciones de 60 días. Este desarrollo generó expectativas de normalización en el tránsito petrolero a través del Estrecho de Ormuz, una arteria crítica para el comercio global de petróleo donde históricamente han existido preocupaciones sobre interrupciones geopolíticas de suministro. La mejora en el tono de las relaciones bilaterales fue interpretada por mercados como un alivio temporal de presiones geopolíticas que previamente se reflejaban en valuaciones más altas para cubrir riesgo.
La magnitud de la caída en precios de petróleo refuerza una tendencia más amplia en sesiones recientes donde la reducción de incertidumbre geopolítica ha tenido un impacto negativo sobre activos de refugio y activos sensibles al riesgo político. Este patrón se ha manifestado también en movimientos del oro y en la arquitectura de tasas de interés. El resultado en mercados de energía refleja el balance continuo entre factores de oferta-demanda fundamental y dinámicas de riesgo político que afectan la prima de incertidumbre embebida en los precios de referencia internacionales.

