Los precios del crudo continúan su corrección acelerada tras señales de que Irán estaría dispuesto a reabrir el Estrecho de Ormuz dentro de un acuerdo que incluiría el levantamiento del bloqueo a puertos iraníes por parte de Estados Unidos. El Brent ha acumulado una caída de aproximadamente $17 por barril en las últimas cuatro sesiones, reflejando el impacto de estas negociaciones en los mercados energéticos globales. El Estrecho, cerrado de facto desde finales de febrero, concentra normalmente el paso del 25% del comercio marítimo global de crudo y el 20% del gas natural licuado.
La interrupción de flujos había retirado del mercado aproximadamente 14 millones de barriles diarios, con más de 500 buques estimados a la espera de salir del Golfo Pérsico. El mercado aparentemente está descontando el mejor escenario posible para la normalización de los flujos, cuando la evidencia operativa apunta a que la recuperación plena podría extenderse por semanas o meses, incluso después de consumado el acuerdo. El gas TTF europeo cayó casi 2% en respuesta a la noticia, mientras que el EUR/USD se mantuvo estable en torno a 1,16, sin reflejar volatilidad significativa ante la perspectiva de mayor oferta de energía.
El riesgo asimétrico es claro para los mercados de energía: si las negociaciones se interrumpen o el acuerdo demora en implementarse, la reversión del precio podría ser abrupta y significativa. La dinámica actual refleja una compresión de la prima de riesgo geopolítico que se había acumulado durante meses, pero la permanencia de vulnerabilidades estructurales en la región sugiere que la volatilidad podría regresar rápidamente ante cualquier cambio en las circunstancias políticas o diplomáticas.

