El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Estados Unidos correspondiente al mes de mayo registró un incremento de +0,5% mensual y de +4,2% interanual, en línea con las expectativas del mercado. La publicación del dato estuvo en el centro de la atención de los operadores, dado su impacto potencial sobre las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal.
La inflación núcleo, que excluye los componentes más volátiles como alimentos y energía, mostró un comportamiento más moderado: avanzó +0,2% mensual y +2,9% interanual. La divergencia entre el índice general y el núcleo sugiere que una parte del impulso inflacionario del mes estuvo concentrada en categorías con mayor volatilidad de precios, lo que es un dato relevante para el análisis de las tendencias de fondo de la inflación en EE.UU..
Tras la publicación del dato, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense registraron incrementos moderados. El bono a 10 años (UST10Y) subió 3 puntos básicos hasta +4,54%, mientras que la tasa a 2 años (UST2Y) avanzó 1 punto básico y cerró en +4,13%. El movimiento refleja la sensibilidad de los mercados de renta fija a los datos de precios, especialmente en un contexto en que la trayectoria de la política monetaria de la Fed continúa siendo objeto de seguimiento por parte de los inversores globales.

