El Gobierno nacional oficializó la reducción permanente de los Derechos de Exportación para los cultivos de invierno. Las alícuotas de trigo y cebada pasaron del 7,5% al 5,5%, con el objetivo de mejorar la competitividad del sector agropecuario de cara a la próxima campaña y en un momento clave para las decisiones de siembra. Según el decreto, la rebaja permitiría compensar prácticamente la totalidad del incremento reciente en los costos de producción relevantes para el productor, como fertilizantes y gasoil. El Ejecutivo ratificó su objetivo de continuar reduciendo gradualmente las retenciones, condicionando el ritmo al mantenimiento del superávit fiscal.
Para los cultivos de verano, el decreto formalizó un esquema de reducción gradual que comenzará en enero de 2027 para soja, maíz, girasol y sorgo, aplicándose de acuerdo a la fecha de embarque declarada en las DJVE (Declaraciones Juradas de Venta al Exterior). Asimismo, se eliminan completamente los derechos de exportación para el biodiésel elaborado a partir de cultivos bioenergéticos no tradicionales. Por su parte, el biodiésel de soja seguirá un sendero de reducción progresiva desde el 21% actual hasta el 13% en diciembre de 2028.
La medida refuerza la estrategia oficial de impulsar la producción agroindustrial y ampliar la capacidad exportadora del sector sin comprometer el equilibrio fiscal. En el marco de la política económica vigente, la reducción de derechos de exportación constituye uno de los instrumentos utilizados para fomentar el ingreso de divisas al mercado cambiario, lo que impacta directamente en la dinámica de las reservas internacionales del BCRA y en los niveles de exportaciones argentinas.

