El consumo masivo volvió a mostrar señales de debilidad en junio, con una caída de 2,7% interanual y de 2,4% respecto de mayo, acumulando siete meses consecutivos de retrocesos y una baja de 2,9% en el primer semestre del año. A diferencia de meses previos, la mayor contracción se observó en kioscos y almacenes (-4,6% interanual), seguida por los supermercados mayoristas (-3,3%), mientras que las grandes cadenas (-2,6%) y los autoservicios (-1,6%) moderaron parcialmente su deterioro.
En contraste, el comercio electrónico mantuvo un fuerte dinamismo, con un crecimiento interanual de 41,4%, consolidando una tendencia de migración del consumo hacia canales digitales que se viene observando en los últimos períodos.
El desempeño por categorías también reflejó un consumo todavía selectivo. La única división que registró crecimiento fue bebidas, con alzas de 9,4% en alcohólicas y 3,5% en bebidas sin alcohol, mientras que desayuno y merienda (-7,7%), limpieza (-6,2%) y perecederos (-5,7%) encabezaron las caídas. En paralelo, las ventas nominales crecieron 23,1%, por debajo del incremento promedio de precios (26,6%), lo que evidencia una nueva contracción en términos reales.

