En marzo de 2026, las exportaciones argentinas alcanzaron un máximo histórico de USD 8.645 millones, registrando un crecimiento interanual del 30,1%. El avance estuvo explicado principalmente por un incremento en las cantidades exportadas del 25,3%, mientras que los precios contribuyeron de manera más moderada con una suba del 3,9%. En términos desestacionalizados, el avance mensual fue del 19,8%, evidenciando un cambio de nivel estructural en el flujo exportador del país.
Por el lado de las importaciones, el intercambio totalizó USD 6.122 millones, con un crecimiento interanual acotado del 1,7%. La dinámica interna mostró una caída en cantidades importadas del 3,7%, compensada por un encarecimiento de los precios del 5,8%. Este comportamiento generó un superávit comercial de USD 2.523 millones, ampliándose en USD 1.899 millones respecto a igual período de 2025, lo que representa una de las mejoras más significativas en el saldo de la balanza comercial en los últimos años. El intercambio comercial total de bienes en marzo alcanzó los USD 14.766 millones, un aumento del 16,6% interanual.
Sin embargo, el análisis del resultado incorpora un matiz relevante: el deterioro en los términos del intercambio, producto del mayor encarecimiento relativo de las importaciones respecto a las exportaciones, introduce una señal de cautela sobre la calidad del saldo comercial. El superávit se explica fundamentalmente por el fuerte impulso en volúmenes exportados, más que por una mejora en los precios relativos de los bienes que el país vende al exterior. En este contexto, la campaña gruesa agrícola y la dinámica del sector energético continúan siendo variables determinantes para sostener el nivel del flujo exportador en los próximos meses.

