El Índice de Producción Industrial Minero registró en abril de 2026 una expansión de 9,5% interanual, acumulando una mejora de 7,4% durante los primeros cuatro meses del año. En términos secuenciales, la actividad mantuvo una dinámica positiva con un avance de 0,7% mensual en la serie desestacionalizada y de 0,4% en la tendencia-ciclo, reflejando una continuidad en el proceso de crecimiento del sector. El desempeño estuvo impulsado principalmente por la producción de hidrocarburos y minerales vinculados a la transición energética, consolidando a la minería como uno de los sectores de mayor contribución al crecimiento de la actividad económica durante el año.
Entre los principales segmentos, se destacó la extracción de petróleo con una expansión de 19,1% interanual, en línea con el fuerte crecimiento de Vaca Muerta y la incorporación de nueva capacidad productiva. La producción de gas natural mostró una mejora de 2,8%, mientras que los minerales metalíferos también exhibieron resultados sólidos, con incrementos de 15,8% en plata y oro. El segmento de mayor dinamismo fue el carbonato de litio, cuya producción avanzó 79% interanual, reflejando la entrada en operación de nuevos proyectos y la expansión de capacidad instalada en el marco del denominado Triángulo del Litio.
Los datos del sector minero en lo que va de 2026 consolidan un patrón de crecimiento que trasciende la dinámica del ciclo de precios internacionales y responde principalmente a la incorporación de nueva capacidad productiva en hidrocarburos no convencionales y minería de litio. La aceleración de la producción petrolera en Vaca Muerta sitúa a Argentina en una trayectoria de potencial exportador neto de crudo en el mediano plazo, mientras que el crecimiento del litio acompaña la expansión global de la demanda vinculada a baterías para vehículos eléctricos. El sector se posiciona como uno de los principales vectores del crecimiento económico y la generación de divisas para el país en los próximos años.

