El dólar oficial inició la semana con una ligera suba de 0,1 por ciento, cerrando en $1.429 después de una semana previa marcada por caídas sostenidas. El movimiento refleja presiones contrapuestas sobre la paridad cambiaria doméstica: oferta de dólares proveniente de exportadores agrícolas versus demanda de empresas importadoras en un contexto de volatilidad de expectativas sobre la trayectoria futura de la política fiscal y monetaria. El alza es modesta pero marca un cambio de dirección tras la dinámica bajista de sesiones previas.
Simultáneamente, el Banco Central compró USD 79 millones durante la jornada, continuando con su estrategia de acumulación de reservas internacionales. Acumulativamente, el banco central ha realizado compras por USD 952 millones durante lo que va del mes de junio, reflejando un ritmo consistente de intervención en el mercado cambiario. Estas compras son consistentes con el objetivo oficial de fortalecer la posición de reservas, que permanecen bajo presión ante las necesidades de pago de vencimientos de deuda externa y la volatilidad de flujos de capitales.
La dinámica cambiaria continúa siendo un elemento central en la narrativa macroeconómica argentina. La capacidad del banco central para acumular reservas depende de la disponibilidad de divisas proveniente de exportadores y de flujos de capital, elementos que en el contexto actual permanecen bajo presión. El nivel del dólar oficial en $1.429 refleja una evaluación equilibrada entre presiones de demanda de divisas y la intervención oficial, en un mercado donde la brecha con cotizaciones paralelas continúa generando distorsiones en los incentivos de exportación y demanda de divisas por parte de importadores.

