La utilización de capacidad instalada de la industria argentina alcanzó 59,9 por ciento en abril, registrando una mejora interanual respecto al 58,6 por ciento reportado un año atrás. La recuperación refuerza la narrativa de una reactivación gradual del sector manufacturero, aunque con heterogeneidad importante entre ramas. La mejora estuvo explicada principalmente por sectores vinculados a energía y procesos industriales básicos, donde se concentra la dinámica expansiva del período.
Los sectores que lideran la utilización de capacidad exhiben dinámicas claramente diferenciadas por su exposición a commodities y energía. Refinación de petróleo alcanzó 86,8 por ciento, mostrando elevados niveles de procesamiento de crudo. Las industrias metálicas básicas registraron 73,4 por ciento, impulsadas por una mayor demanda de acero. Las sustancias y productos químicos alcanzaron 69,9 por ciento, favorecidas por la normalización operativa del polo petroquímico de Bahía Blanca, que durante 2025 fue afectado por inundaciones que interrumpieron el suministro de gas natural. Esta recuperación refleja la importancia del sector energético en la actividad industrial argentina.
Sin embargo, la recuperación continúa siendo heterogénea entre ramas industriales. Mientras la producción de acero y refinación mostraron elevados niveles de utilización, sectores más ligados a la inversión y al consumo durable siguen exhibiendo debilidad estructural. La metalmecánica excluyendo automotores registró apenas 42,7 por ciento de utilización, por debajo del 49,3 por ciento de un año atrás, afectada por caídas en maquinaria agropecuaria y electrodomésticos. El dato refleja una dinámica industrial donde sectores vinculados a energía y commodities lideran la actividad, mientras que segmentos dependientes de demanda doméstica exhiben una recuperación más gradual y limitada.

