El Banco Central de la República Argentina (BCRA) avanzó en una nueva etapa de flexibilización del esquema de encajes bancarios, mediante la Comunicación «A» 8423. La medida establece la reducción del requisito de integración mínima diaria de encajes desde el 75% al 65%, continuando un proceso iniciado en noviembre de 2025. Adicionalmente, se eliminaron los plazos mínimos y máximos aplicables a los bonos elegibles para integrar encajes, ampliando de manera significativa la flexibilidad operativa de las entidades financieras para administrar su liquidez.
En paralelo, se confirmó la reducción de los encajes sobre depósitos a la vista, que pasarán del 50% al 45%, con una composición del 31,5% en efectivo y el resto integrable en bonos. Esta modificación se concreta tras la no prórroga del incremento transitorio que estaba vigente. El conjunto de medidas se enmarca en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y busca mejorar la liquidez del sistema financiero sin implicar una expansión monetaria directa.
Estas decisiones se suman a un proceso gradual de normalización que incluyó la eliminación del efectivo mínimo del 3,5% en diciembre de 2025 y la habilitación de traslados de subintegración mensual. En conjunto, el nuevo esquema apunta a reducir la volatilidad de las tasas interbancarias, mejorar la capacidad de fondeo del sistema y otorgar mayor eficiencia operativa a las entidades, en el marco del proceso de normalización monetaria y financiera. La medida no supone expansión de la base monetaria de manera directa, sino una mayor flexibilidad en la administración de activos líquidos.

