El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo registró una variación mensual de 2,1%, por debajo de las expectativas del mercado que se ubicaban en torno al 2,3%, según los datos publicados por el INDEC. El acumulado en los primeros cinco meses del año alcanzó el 14,7%. A nivel de componentes, los precios estacionales lideraron las subas con un incremento de 3,5%, impulsados principalmente por el fuerte aumento en verduras, parcialmente compensado por la baja en frutas. Los precios regulados avanzaron 2,4% debido a ajustes en combustibles, electricidad y agua.
La inflación núcleo —el indicador que excluye estacionales y regulados y que el mercado sigue con mayor atención como proxy de la tendencia estructural de precios— se desaceleró a 1,9% mensual, por debajo del 2,3% proyectado por el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) y una caída significativa respecto al 3,2% de marzo. Entre las divisiones, Comunicación encabezó los aumentos con 3,4% por ajustes en telefonía, seguida por Educación con 2,9%. Alimentos y bebidas no alcohólicas continuó siendo el principal contribuyente a la variación mensual en la mayoría de las regiones, con aumentos concentrados en panificados y lácteos, mientras que bebidas alcohólicas y tabaco crecieron apenas 0,8%.
Tras la publicación del dato, el mercado ajustó las expectativas implícitas de inflación, llevando las breakevens a niveles inferiores al 2% para los próximos meses. Los indicadores de alta frecuencia y la evolución de la inflación núcleo apuntan a que en junio el índice podría ubicarse por debajo del 2%, profundizando el sendero de desinflación que ya comenzaba a reflejar la curva de instrumentos indexados. El dato de mayo representa el segundo registro más bajo del ciclo iniciado en diciembre de 2023, solo superado por el mínimo de enero, y consolida una tendencia descendente tras el pico de marzo.

