Las estimaciones privadas para la inflación de mayo en Argentina convergen en un rango de 2,2% a 2,5%, con un consenso que se ubica en torno al 2,3%-2,4%. Entre las principales consultoras, Analytica proyecta 2,5%, BBVA Research estima 2,37%, Equilibra espera 2,3%, mientras que C&T y EcoGo coinciden en 2,2%. Estos registros se encuentran en línea con las expectativas implícitas de la curva en pesos, que actualmente descuenta una inflación de 2,35% para mayo, 2% para junio y julio, 1,5% para agosto y 1,3% para septiembre.
La convergencia entre las proyecciones privadas y las expectativas de inflación breakeven de la curva de bonos refleja una mayor coordinación entre el mercado financiero y los datos de alta frecuencia. La curva en pesos viene incorporando un escenario de desaceleración gradual de la inflación durante el segundo semestre, consistente con la política cambiaria basada en la banda cambiaria y el ritmo de ajuste del tipo de cambio oficial. El ritmo de desinflación proyectado para los meses siguientes implicaría que el índice se ubicaría por debajo del 2% mensual a partir de junio, un nivel que no se registraba de manera sostenida desde 2021.
En este contexto, el mercado seguirá de cerca el dato oficial del INDEC correspondiente a mayo, previsto para las próximas semanas. La dinámica de los precios regulados, el comportamiento del tipo de cambio dentro de la banda y la evolución de los precios de los alimentos y bebidas serán los principales factores a monitorear para evaluar si la trayectoria de desinflación se sostiene o enfrenta desvíos en el segundo semestre. La REM y las tasas de las LECAPs funcionan como referencias del mercado para calibrar el ritmo esperado de ajuste de precios en los próximos meses.

