La cosecha de soja en Argentina avanzó al 84,6% de la superficie apta, con un adelanto de 10 puntos porcentuales respecto a la campaña anterior y de 8 puntos frente al promedio de las últimas cinco campañas. El rinde promedio nacional se ubica en 32,3 quintales por hectárea, posicionándose como el segundo mejor registro histórico, solo por detrás de la campaña 2018/19. La soja de primera alcanzó el 92% cosechado con rindes de 34,5 qq/Ha, mientras que la soja de segunda promedió 26,6 qq/Ha con casi el 70% recolectado, con el Norte de La Pampa y el Oeste de Buenos Aires como las zonas de mayor rendimiento.
Bajo este escenario productivo, se mantiene la proyección de producción en 50,1 millones de toneladas. En tanto, la cosecha de maíz avanza más lentamente y alcanza el 34,7% del área estimada, afectada por la priorización de la soja y la elevada humedad de los granos. No obstante, la proyección de producción de 64 millones de toneladas permanece en niveles récord, sustentada por muy buenos rindes tanto en planteos tempranos como tardíos en las principales zonas agrícolas del país.
En paralelo, la siembra de trigo 2026/27 alcanzó el 14,2% del área proyectada, registrando uno de los comienzos más rápidos de la serie histórica del PAS, impulsado por la adecuada oferta hídrica en gran parte del área agrícola. La superficie estimada para la campaña se ubica en 6,5 millones de hectáreas, lo que representa una caída del 3% respecto al ciclo previo, aunque todavía se mantiene 4,8% por encima del promedio de las últimas diez campañas. Se observa además cierta migración de área hacia cebada y cultivos forrajeros en el sur de la región agrícola.

