La renovada tensión entre Estados Unidos e Irán, tras la reactivación del bloqueo sobre el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, impulsó un fuerte repunte de los precios del petróleo y elevó de manera generalizada la aversión al riesgo en los mercados globales.
El WTI subió +8,9% hasta ubicarse en US$77,8 por barril, mientras que el Brent avanzó +9,2% hasta los US$83. Según datos del mercado, el flujo de buques en el estrecho ya había caído 52% semana contra semana en el período previo al anuncio, como consecuencia del intercambio de misiles entre ambos países durante el fin de semana.
En este contexto, el mercado comenzó a descontar una probabilidad cercana al 50% de que la Reserva Federal suba las tasas de interés en julio, ante el riesgo de que el encarecimiento de la energía derive en mayores presiones inflacionarias en los próximos meses.

