Los principales índices de Wall Street revirtieron su rumbo al alza tras las declaraciones del presidente Donald Trump, quien afirmó que la operación militar contra Irán podría resolverse en un plazo menor al inicialmente proyectado de cuatro o cinco semanas. El Nasdaq subió 1,4%, el S&P 500 avanzó 0,8% y el Dow Jones ganó 0,5%. El sector de semiconductores fue el principal motor de la recuperación, con Broadcom y AMD subiendo más de 4,6%, mientras algunos referentes del sector financiero como Wells Fargo mostraron debilidad relativa.
Los rendimientos de los Treasuries cayeron a lo largo de toda la curva, en un movimiento que refleja la búsqueda de activos de menor riesgo ante la incertidumbre geopolítica. La tasa a 10 años (UST10Y) retrocedió 3 puntos básicos hasta 4,10%, mientras que la tasa a 2 años (UST2Y) bajó 1 punto básico y quedó en 3,5%. El spread entre ambos tramos se redujo a 55 puntos básicos, indicando cierta compresión en la curva de rendimientos.
El precio del petróleo también acompañó la descompresión del mercado: el Brent retrocedió 3,2% cerrando en USD 89,8 por barril, mientras que el WTI cayó 5,1% hasta USD 86,2 por barril, luego de haber alcanzado niveles récord en la jornada anterior. La jornada evidenció una rotación desde el temor ligado a la energía hacia acciones de crecimiento tecnológico, con los inversores reposicionándose ante las señales de desescalada en el conflicto de Medio Oriente.

