El presidente Javier Milei adelantó la intención de enviar al Congreso Nacional un nuevo esquema de incentivos para la inversión privada, denominado informalmente «Súper RIGI», que apuntaría a ser más beneficioso que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) vigente. Según las primeras señales del oficialismo, el nuevo marco estaría orientado a sectores que no tienen presencia en Argentina, con especulaciones de mercado que apuntan a industrias vinculadas con la inteligencia artificial, los centros de datos y las tecnologías de alto consumo energético.
Aunque aún no se han publicado precisiones sobre el contenido del proyecto, el anuncio se produce en un momento en que el Gobierno nacional busca captar inversiones de gran escala en sectores estratégicos. La iniciativa se enmarcaría dentro de una agenda más amplia de apertura económica y desregulación, que el oficialismo impulsa como eje de la política de desarrollo productivo. La aprobación parlamentaria del esquema dependerá de las negociaciones en el Congreso, donde el bloque oficialista no cuenta con mayoría propia.
El mercado financiero local recibió el anuncio con atención, dado el potencial impacto que este tipo de regímenes puede tener sobre el flujo de inversiones extranjeras directas y la demanda de energía eléctrica en el mediano plazo. La eventual llegada de grandes proyectos de infraestructura digital requeriría un fuerte desarrollo de capacidad energética instalada, lo que también pone en el centro de la discusión la expansión de la red eléctrica nacional y el marco regulatorio del sector.

