AutoZone (AZO) presentó sus resultados correspondientes al tercer trimestre fiscal 2026 con cifras que superaron las estimaciones del consenso de mercado. Las ventas netas alcanzaron USD 4.800 millones, representando un crecimiento del 8,4% interanual. El segmento comercial avanzó un 10,4% mientras que las ventas de mismo local en el mercado doméstico crecieron un 4,1%. El EPS reportado fue de USD 38,07, por encima del consenso de USD 36,65.
En términos de rentabilidad, el margen bruto se contrajo 57 puntos básicos hasta el 52,2%, aunque excluyendo el efecto LIFO (Last In, First Out) la variación mostró una mejora de 20 puntos básicos. El desempeño de la compañía refleja una dinámica contracíclica propia del sector de repuestos automotores: ante la imposibilidad o dificultad de adquirir vehículos nuevos, los consumidores optan por mantener y reparar los existentes, tendencia que se acentúa en entornos de tasas de interés elevadas y combustibles costosos.
El resultado de AZO se enmarca en una temporada de balances donde el 84% de las empresas del S&P 500 que ya reportaron superaron las estimaciones de EPS. Esta cifra confirma que, pese al deterioro de la confianza del consumidor, una porción relevante del entramado corporativo estadounidense mantiene resultados positivos apoyados en modelos de negocios adaptados al contexto de tasas altas y poder adquisitivo presionado.

