Las materias primas fueron protagonistas de la jornada. El WTI cayó 9,6% hasta US$81,77 por barril y el Brent retrocedió 11,0% hasta US$87,53, luego de conocerse señales de distensión entre Estados Unidos e Irán y de registrarse una mejora en la oferta global de crudo. El gas natural europeo también descendió, con una baja de 9,9% en la jornada.
En sentido contrario, los activos de refugio mostraron ganancias durante la rueda. El oro subió 0,6% hasta US$4.077 por onza, mientras que la plata avanzó 0,7% hasta US$58,4 por onza, en un movimiento que reflejó la búsqueda de cobertura por parte de algunos inversores frente a la incertidumbre geopolítica y financiera global.
Entre los productos agrícolas, la soja perdió 3,2% hasta US$443,4 por tonelada, afectada indirectamente por la baja generalizada en el complejo energético. El cobre, en cambio, avanzó 0,8% hasta US$6,35 la libra, mostrando un comportamiento diferenciado respecto del resto de los commodities industriales.
La marcada caída en los precios de la energía se produjo en el marco de la tregua entre Estados Unidos e Irán acordada durante el fin de semana, un factor que redujo de manera significativa una de las principales fuentes de presión sobre las expectativas de inflación que venían condicionando a los mercados globales.

