El petróleo WTI descendió 0,8% hasta USD 73,12 por barril y alcanzó niveles mínimos de casi tres meses, en un contexto de mayor oferta proveniente de Irán. El mercado de crudo enfrentó presión tanto por el lado de la oferta como por el de la demanda, con preocupaciones sobre la desaceleración económica global sumándose a los aumentos de suministro. En la última semana, Irán exportó más de 30 millones de barriles y avanzó en las negociaciones nucleares mediante la conformación de cuatro grupos de trabajo en Suiza, un elemento que reduce la incertidumbre geopolítica en el corto plazo.
El descenso de los precios del petróleo refleja un equilibrio más favorable para compradores en el mercado global de energía. Las preocupaciones sobre la oferta en el Medio Oriente, que durante varios trimestres habían sustentado premios de riesgo en los precios, se han atenuado con el avance de negociaciones y el aumento de exportaciones iraníes. Simultáneamente, las presiones sobre demanda derivadas de la volatilidad en mercados financieros y la incertidumbre sobre la política monetaria global han limitado incentivos para acumulación de inventarios.
Para mercados emergentes exportadores de crudo como Argentina, el descenso de precios internacionales del petróleo presenta desafíos adicionales en el corto plazo. Sin embargo, la caída a niveles más moderados también reduce presiones inflacionarias vinculadas a energía en el conjunto de la economía global, un factor que podría aliviar presiones sobre política monetaria restrictiva en mercados desarrollados. La evolución del precio de petróleo seguirá siendo un indicador relevante de salud económica global y presiones inflacionarias, particularmente en el contexto de transiciones energéticas en curso.

