El tipo de cambio spot avanzó 0,3%, pasando de $1.436,5 a $1.441,5 en la jornada, continuando con la tendencia de firmeza observada en el mercado cambiario argentino. El Banco Central realizó compras por US$34 millones durante el día, acumulando en lo que va del mes un total de US$986 millones, manteniendo su política de acumulación de reservas internacionales en respuesta a los flujos de divisas y a la dinámica del mercado. Este nivel de intervención refleja el objetivo de modular la depreciación y gestionar la volatilidad cambiaria dentro de los márgenes establecidos.
La firmeza del dólar refuerza la narrativa de restricciones estructurales en la oferta de divisas y de dependencia de la economía argentina respecto a los flujos de comercio exterior y de inversiones financieras para obtener dólares. Los flujos de soja y otros commodities agrícolas, así como las remesas de la diáspora argentina, mantienen una oferta base de dólares, pero los niveles de demanda para importaciones, servicios y pagos de deuda externa continúan siendo superiores en términos absolutos, requiriendo de la intervención del Banco Central para evitar presiones depreciacionistas más agudas.
El patrón observado en el mercado cambiario refleja el equilibrio delicado que mantiene la autoridad monetaria entre la necesidad de acumular reservas internacionales para fortalecer la posición externa de la economía, y la presión de mantener un tipo de cambio que no comprometer la competitividad de la actividad productiva local. La acumulación mensual de casi US$1.000 millones sugiere que los flujos de divisas han sido relativamente robustos durante mayo, permitiendo al Banco Central avanzar simultáneamente en sus objetivos de acumulación de reservas y de modulación de volatilidad cambiaria, aunque la brecha implícita entre el dólar oficial y las cotizaciones paralelas permanece como indicador de presiones subyacentes en la demanda de divisas no satisfecha por los canales formales.

