Vanguard superó a BlackRock como el mayor emisor de fondos cotizados (ETFs) en Estados Unidos, poniendo fin a dos décadas de dominio de iShares. Según datos de Bloomberg, Vanguard administra aproximadamente USD 4,39 billones en 116 fondos cotizados en el mercado estadounidense, contra USD 4,36 billones de BlackRock. El catalizador del cambio es el fondo VOO, que sigue al S&P 500, que se convirtió este mes en el primer fondo del mundo en superar USD 1 billón en activos bajo administración.
El VOO acumula cerca de USD 113.000 millones en ingresos en lo que va de 2026, consolidando un crecimiento extraordinario en los flujos de inversión hacia indexación pasiva de bajo costo. En el contexto más amplio, Vanguard captó aproximadamente USD 291.000 millones en el año, más de USD 100.000 millones por encima de los USD 120.000 millones que recaudó BlackRock. Esta disparidad en flujos de capital refleja una preferencia estructural del mercado.
La diferencia estratégica entre ambos gestores es evidente. Vanguard concentra su oferta en ETFs simples, de bajo costo y pasivos, con flujos estables de inversores de largo plazo orientados a rentabilidad pasiva. BlackRock, en contraste, opera una plataforma mucho más amplia y diversificada, con más de 480 ETFs en Estados Unidos que abarcan renta variable, renta fija, commodities, estrategias factoriales, temáticas y activas. El liderazgo de Vanguard refleja una tendencia estructural del mercado: el inversor retail sigue migrando masivamente hacia indexación pasiva de bajo costo, convirtiendo cada corrección de mercado en oportunidad de compra que engrosa los flujos hacia fondos como el VOO.

