Los mercados de renta fija operaron con relativa calma en la jornada del miércoles, con el rendimiento del Treasury a 10 años estabilizándose en torno al 4,45%. Sin embargo, el contexto subyacente se mantiene con sesgo alcista en tasas. Las minutas de la reunión de abril del FOMC muestran que la Reserva Federal sostiene una postura data-dependent, con creciente preocupación por la persistencia inflacionaria, acentuada por el shock energético derivado del conflicto en Oriente Medio.
Los futuros de tasas comenzaron a descontar una probabilidad no menor de una suba adicional de 25 puntos básicos hacia el primer trimestre de 2027, un giro notable respecto a las expectativas de recortes que dominaban el consenso apenas unos meses atrás. Esta dinámica refleja cómo la narrativa de «higher for longer» retoma protagonismo ante datos de actividad económica que no muestran señales claras de enfriamiento. La tasa a 10 años ya superó el earnings yield del S&P 500 por un margen no registrado desde principios de 2002, umbral históricamente adverso para la renta variable.
El foco del mercado se traslada al viernes con la publicación del informe oficial de empleo no agrícola (Nonfarm Payrolls). Si el dato de empleo confirma fortaleza del mercado laboral con presión salarial sostenida, la narrativa restrictiva podría intensificarse y ejercer presión sobre los múltiplos de valuación de la renta variable. En paralelo, este jueves se publican los Initial Jobless Claims semanales a las 8:30 AM ET, dato que servirá como antecedente inmediato al informe laboral del viernes.

