La dinámica de precios en la Ciudad de Buenos Aires mostró una clara moderación durante el transcurso del mes de abril, registrando un avance mensual del 2,5% que confirma un alivio en relación al 3,0% observado previamente en marzo[cite: 27, 38]. De acuerdo a las estadísticas publicadas, este progreso lleva el acumulado de los primeros cuatro meses del 2026 al 11,6%, con una variación interanual posicionada en el 32,4%[cite: 28].
El anclaje fundamental detrás de este freno en la inflación argentina se debió a un comportamiento moderado en el rubro de Alimentos y bebidas no alcohólicas, el cual anotó una leve suba mensual de apenas 1,4%[cite: 33]. Por otro lado, la inflación núcleo exhibió el registro más bajo del último trimestre al situarse en 2,3%, reflejando que la inercia sobre los precios subyacentes mantiene una tendencia decreciente y contribuyendo a desinflar las expectativas[cite: 39].
A pesar de estas señales de alivio en el mercado local, los precios regulados continuaron aportando la mayor cuota de rigidez inflacionaria, consolidando una suba del 3,3% mensual liderada primordialmente por las actualizaciones en el sector Transporte[cite: 35, 40]. Puntualmente, los boletos aéreos y el funcionamiento de equipos de transporte traccionaron los costos con incrementos del 14,5% y 8,3% respectivamente, confirmando que la normalización total de la curva de precios enfrenta aún fuertes desafíos en el terreno de los servicios[cite: 31, 37].

