YPF avanzó en el proceso de desinversión de su participación en Metrogas ($METR), la principal distribuidora de gas del país, tras recibir el interés formal de 13 empresas. La valuación estimada del paquete accionario se ubica entre USD 400 y USD 500 millones, siendo relevante destacar que YPF posee aproximadamente el 70% del capital de Metrogas, lo que implica la transferencia del control operativo de la compañía. El proceso se encuentra en una etapa preliminar, con acceso a información por parte de los interesados y la perspectiva de una competencia formal en la presentación de ofertas en una etapa posterior.
Entre los potenciales compradores se identifican compañías energéticas, fondos de infraestructura y operadores financieros tanto locales como internacionales, atraídos por la escala del activo y su posicionamiento en el segmento de distribución regulada de gas natural. La operación se inscribe en la estrategia de YPF de desinvertir en negocios regulados y reasignar el capital liberado hacia el segmento upstream, particularmente en el área de Vaca Muerta, donde la empresa busca maximizar retornos a través del desarrollo de activos no convencionales. En paralelo, YPF también avanza en negociaciones con la provincia de Neuquén para abandonar áreas convencionales maduras como Puesto Hernández y Chihuido de la Sierra Negra, proceso que implicaría el cierre de hasta 2.000 pozos y un plan de remediación ambiental estimado en más de USD 250 millones.
La venta del control de Metrogas representa un punto de inflexión en el perfil estratégico de YPF, que prioriza exposición a activos de mayor potencial de crecimiento frente a negocios regulados con retornos más acotados. Este reposicionamiento está en línea con la política más amplia del gobierno argentino de avanzar en privatizaciones y eficiencia en empresas del sector energético. El activo en cuestión tiene relevancia sistémica dada la cobertura de Metrogas en la distribución de gas en el Área Metropolitana de Buenos Aires, lo que convierte a esta operación en una de las más significativas del sector energético local en los últimos años. En ese marco, el proceso competitivo y la diversidad de interesados abren una instancia de descubrimiento de precio en un mercado con escasa referencia de transacciones comparables recientes.

