Kevin Warsh, nominado por el presidente Donald Trump para presidir la Reserva Federal de Estados Unidos, compareció ante el Comité Bancario del Senado en su audiencia de confirmación. Durante la sesión, Warsh afirmó que Trump nunca le solicitó un compromiso con tasas más bajas a cambio de la nominación y rechazó de manera categórica ser considerado un «títere» de la Casa Blanca. El nominado, cuyo patrimonio personal de USD 226 millones también fue objeto de escrutinio por parte de los senadores, prometió implementar un «cambio de régimen en la conducción de la política monetaria» en caso de ser confirmado.
En términos de política concreta, Warsh anticipó su intención de reformular el marco de inflación vigente, cuestionando el uso del core PCE —la medida preferida de la Fed— al que calificó como una «aproximación burda» de la dinámica de precios. Además, señaló su disposición a abandonar el forward guidance como herramienta de comunicación, reducir la frecuencia de las conferencias de prensa institucionales y limitar las declaraciones anticipadas de los funcionarios sobre la trayectoria esperada de tasas.
El proceso de confirmación enfrenta un obstáculo político concreto: el senador republicano Thom Tillis condicionó su voto favorable a que se lleve a cabo una investigación sobre Jerome Powell, cuyo mandato como presidente de la Fed expira el 15 de mayo. Con una ventaja de apenas 12-10 en el Comité Bancario, esta posición podría dilatar significativamente el proceso de confirmación. El calendario resulta relevante dado que la reunión del FOMC del 29 de abril se realizará aún con Powell al frente, y el mercado no descuenta ningún recorte de tasas para ese encuentro, con el primer movimiento esperado recién hacia septiembre de 2027.

