La Ciudad de Buenos Aires publica hoy sus datos de inflación de abril, con el antecedente de un registro del 3,0% en marzo y una inflación núcleo del 2,7%. El REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado) proyecta un IPC nacional en torno al 2,6% para el mismo período, en línea con las proyecciones del ministro Caputo. El dato de CABA opera como un adelanto del comportamiento del índice nacional y será observado como señal de si la tendencia desinflacionaria se consolida o presenta desvíos respecto a lo esperado.
En paralelo, el Gobierno nacional anunció el envío al Congreso Nacional de un nuevo régimen de incentivo a grandes inversiones, denominado «Súper RIGI», que amplía los beneficios del régimen vigente con condiciones más agresivas: una tasa de impuesto a las ganancias del 15%, amortización acelerada de activos, eliminación de retenciones y aranceles a la importación de bienes de capital, y un tope del 0,5% en Ingresos Brutos. El ministro Caputo estimó que el régimen podría canalizar entre USD 20.000 y USD 30.000 millones en inversiones hacia sectores estratégicos.
El objetivo declarado del Súper RIGI es acelerar el flujo de inversión extranjera directa hacia sectores como energía, minería e infraestructura, con el doble propósito de estimular el crecimiento económico y fortalecer el frente externo mediante mayor generación de divisas. La efectividad del esquema dependerá de su aprobación legislativa, de la adhesión de las provincias —cuya participación es determinante en sectores como minería y energía— y de la percepción del mercado sobre la credibilidad del marco regulatorio de largo plazo. Si logra tracción efectiva, podría convertirse en un driver relevante para la acumulación de reservas internacionales.

