La atención del mercado estadounidense comenzó a centrarse en los próximos datos de inflación. El índice ISM de servicios reflejó una expansión moderada durante el mes de junio, acompañada por una menor presión en los costos operativos de las empresas del sector.
De cara a los próximos días, el foco estará puesto en la publicación del CPI de junio en Estados Unidos, prevista para la próxima semana. El dato será clave para las expectativas del mercado respecto de la trayectoria de tasas de interés de la Reserva Federal durante el segundo semestre del año.
La combinación de un ISM de servicios moderado y la expectativa por el dato de inflación se da en un contexto de compresión en los rendimientos de los bonos del Tesoro, con el mercado evaluando el balance entre actividad económica y presión de precios en la principal economía del mundo.

