Durante el primer cuatrimestre de 2025, el complejo energético y minero argentino alcanzó una oferta neta de divisas de USD 8.150 millones, equiparándose por primera vez al aporte del complejo agroindustrial, que registró exactamente la misma cifra. Este dato marca un hito en la estructura de generación de divisas de la economía argentina, históricamente dominada por las exportaciones agrícolas.
La composición del ingreso de divisas difiere notablemente entre ambos sectores. En el agro, el 91% de los ingresos correspondió a exportaciones, reflejando la naturaleza predominantemente comercial de ese flujo. En cambio, en el caso de energía y minería, las exportaciones explicaron el 71% del total, mientras que el porcentaje restante ingresó mediante financiamiento corporativo, lo que evidencia una estructura de financiamiento más diversificada en ese segmento productivo.
El avance del sector energético está estrechamente vinculado al desarrollo de Vaca Muerta y a las exportaciones de gas y petróleo que han venido escalando en los últimos años. La diversificación de las fuentes de divisas representa un cambio estructural relevante para la economía argentina, que históricamente dependió del agro como principal generador de moneda extranjera. La consolidación de este proceso tendrá implicancias directas sobre la acumulación de reservas internacionales del BCRA y sobre la capacidad de pago de compromisos externos.

