La provincia de Neuquén enviará a su Legislatura un proyecto de ley destinado a otorgar un marco regulatorio y fiscal específico para el desarrollo de Argentina LNG, el proyecto liderado por YPF para monetizar los recursos gasíferos de Vaca Muerta a través de exportaciones de Gas Natural Licuado (GNL). La iniciativa contempla estabilidad fiscal provincial por 30 años para los proyectos adheridos al RIGI y establece un esquema diferencial de regalías para la producción de gas destinada a licuefacción. El régimen propone una alícuota mínima de 7,5% para el GNL, frente al 12% que continuará aplicándose sobre petróleo y gases ricos, incorporando además un mecanismo de regalías móviles que podrá elevarse al 10% y 12% según la evolución del precio del metano.
El esquema también incorpora beneficios impositivos adicionales, incluyendo exenciones de Ingresos Brutos para operaciones entre vehículos de proyecto adheridos al RIGI y la eliminación del Impuesto de Sellos sobre el acuerdo firmado entre la provincia e YPF. A cambio, la concreción de la Decisión Final de Inversión (FID) activará un Bono de Inversión por US$175 millones destinado a infraestructura provincial. Las condiciones especiales estarán vinculadas al desarrollo de cinco concesiones no convencionales recientemente incorporadas por YPF y permanecerán sujetas a la obtención del financiamiento y aprobación definitiva del proyecto dentro de un plazo máximo de 24 meses.
El objetivo central del proyecto es dotar de previsibilidad a largo plazo a iniciativas que requieren contratos de suministro extendidos y elevados niveles de financiamiento internacional. La industria del GNL opera bajo estructuras de contratos que típicamente se extienden entre 15 y 20 años, lo que demanda certeza regulatoria y fiscal desde la etapa de desarrollo. La iniciativa busca acelerar el desarrollo de recursos gasíferos incrementales y posicionar a Argentina como exportador relevante de GNL durante la próxima década, en un contexto global donde la demanda de gas licuado crece impulsada por la transición energética y la búsqueda de alternativas al gas ruso por parte de los mercados europeos y asiáticos.

