Los precios del petróleo registraron movimientos en dos direcciones durante la jornada del martes. Tras operar con caída intradiaria de cerca del 1% — con el WTI en torno a USD 91,97 por barril y el Brent cediendo a USD 94,58 —, los precios cerraron con avances al final de la sesión, con el WTI subiendo 1,5% hasta USD 93,6/bbl y el Brent ganando 1,0% hasta USD 95,9/bbl. La presión vendedora inicial respondió a la posibilidad de una extensión del cese al fuego entre EE.UU. e Irán, lo que redujo la prima de riesgo sobre la disponibilidad del Estrecho de Ormuz, principal corredor de exportación petrolera en la región.
Al mismo tiempo, Donald Trump anunció una reducción de aranceles sobre productos indios condicionada a que India continúe disminuyendo sus importaciones de crudo ruso, una señal de que los flujos energéticos globales están siendo utilizados cada vez más como palanca de política comercial. Esta dinámica agrega una capa de complejidad geopolítica al mercado del crudo, donde los flujos de oferta y demanda se ven crecientemente condicionados por acuerdos bilaterales de naturaleza política.
El nivel de USD 91-92 para el WTI constituye un punto técnico relevante. Con el Brent por encima de USD 94, la presión inflacionaria sobre los datos de mayo permanece activa, lo que complica el escenario para la Reserva Federal de cara a su reunión del 16-17 de junio, donde el mercado descuenta con más del 97% de probabilidad una pausa en la política de tasas. Los inventarios semanales de crudo, cuya publicación está prevista para el miércoles, serán el próximo dato a seguir en el corto plazo.

