El Gobierno argentino reglamentó el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), uno de los componentes centrales de la reforma laboral aprobada en el transcurso del presente año. El esquema entrará en vigencia el 1° de noviembre de 2026 y tiene como objetivo reemplazar gradualmente el sistema tradicional de indemnizaciones por despido mediante mecanismos de capitalización individual, previamente acordados entre empleadores y trabajadores a través de negociaciones colectivas.
La reglamentación aporta mayor claridad operativa para empresas y sindicatos respecto de la implementación del nuevo régimen. Bajo el esquema del FAL, los empleadores realizarán aportes periódicos a fondos individuales de cada trabajador, que podrán ser utilizados ante situaciones de desempleo o transición laboral. Este modelo se asemeja a sistemas vigentes en otros países de la región, donde los fondos de cesantía reemplazaron a los regímenes de indemnizaciones tradicionales con el objetivo de reducir la litigiosidad laboral y mejorar la flexibilidad del mercado de trabajo.
La medida constituye un paso relevante dentro de la agenda de reformas estructurales impulsada por la administración del presidente Javier Milei. La reforma laboral había sido uno de los puntos más debatidos del programa económico del Gobierno, y su reglamentación efectiva marca el inicio de una fase de implementación concreta. Los próximos meses serán clave para evaluar el grado de adhesión del sector privado y la respuesta de los gremios ante el nuevo marco normativo.

