Negociadores de Washington y Teherán habrían alcanzado un acuerdo sobre un memorándum de 60 días para extender el cese del fuego e iniciar conversaciones formales sobre el programa nuclear iraní, aunque la confirmación definitiva de la Casa Blanca permanecía pendiente al cierre de la jornada del jueves. El borrador del acuerdo incluye lenguaje sobre el levantamiento de restricciones en el Estrecho de Ormuz y un compromiso iraní de no desarrollar armas nucleares, según fuentes citadas por medios internacionales.
Los mercados financieros respondieron con cautela ante la ausencia de una confirmación oficial. El barril de Brent terminó la jornada en torno a los 93,71 dólares, resignando ganancias previas luego de que la incertidumbre sobre los plazos de reapertura del Estrecho de Ormuz frenara el optimismo inicial. El canal marítimo, aún cerrado, concentra una porción significativa del tráfico de crudo global, y los analistas señalan que la acumulación de más de 1.200 millones de barriles de disrupción no puede absorberse en el corto plazo, incluso si se alcanza un acuerdo formal.
El frente geopolítico vinculado al conflicto entre EE.UU. e Irán continúa siendo uno de los principales factores de volatilidad para los mercados energéticos y financieros globales. Una resolución diplomática definitiva podría actuar como un catalizador significativo para los precios del crudo y para el flujo de capitales hacia activos de riesgo. Sin embargo, la dinámica negociadora ha mostrado avances y retrocesos que mantienen elevada la incertidumbre sobre el resultado final y los plazos de implementación de eventuales acuerdos.

