El índice de confianza del consumidor de mayo en Estados Unidos, elaborado por el Conference Board, retrocedió 0,7 puntos hasta 93,1 puntos, con el Índice de Situación Presente cayendo 3,2 puntos hasta 121,2. Bloomberg indicó que el descenso refleja el impacto inflacionario de los precios de la energía sobre el bolsillo de los hogares, en un contexto de conflicto en Medio Oriente que mantiene elevada la cotización del crudo.
Por separado, la Universidad de Michigan revisó a la baja su índice de sentimiento hasta 44,8 puntos en mayo, el menor nivel registrado históricamente y la tercera caída mensual consecutiva. El precio de la nafta se identificó como el factor dominante en la percepción negativa de los hogares. No obstante, el Índice de Expectativas subió levemente hasta 74,4 puntos, lo que sugiere que los consumidores mantienen cierto optimismo respecto a una eventual resolución del conflicto internacional, aunque la presión sobre el ingreso disponible en el corto plazo resulta medible y concreta.
Este desacople entre las expectativas futuras y la percepción del presente caracteriza un escenario de incertidumbre económica sostenida. Con las ventas minoristas del segundo trimestre expuestas a un entorno de energía cara y tasas hipotecarias elevadas, la demanda de consumo discrecional enfrenta condicionantes de magnitud. La publicación de los datos de nuevas viviendas vendidas este miércoles 27 de mayo aportará información adicional sobre el estado real de la demanda en el sector inmobiliario.

